Mostrando entradas con la etiqueta sistema. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sistema. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de julio de 2011

Que Dice mi Mamá que Siempre No

por el Comité Editorial DynaWare

Después de meses de trabajar la cuenta, por fin Ventas se va a cerrar el “deal” que tanto esperaba. El cliente se encuentra en las afueras de la ciudad así que Ventas, antes de salir de viaje, revisa su “sistema” y se asegura de que ya esté por salir la producción necesaria para la gran venta.

Después de un largo trayecto, ya con el cliente, Ventas pacta el pedido y acuerda un anticipo para asegurarlo. El vendedor, muy astuto, presencia el momento en el que se hace la transferencia bancaria por dicho anticipo.

Horas más tarde, regresa a la planta a revisar con Producción el pedido que estaba por salir y se encuentra con una no muy grata sorpresa… Resulta que Producción ni siquiera tenía contemplado producir estas cantidades y, ni aunque trabajara 36 horas seguidas, saldría a tiempo con el compromiso. La queja de Producción con Dirección General es siempre la misma: “Ventas se compromete de manera irrealista con los clientes y luego nos pone en aprietos a nosotros.”

¿Cómo termina la historia?, ya te lo has de imaginar: Producción no sale a tiempo, Ventas no puede entregar el pedido y ahora la empresa tiene a un cliente sumamente molesto que, en el mejor de los casos, aceptará el pedido porque no le queda de otra ya que también lo tenía comprometido, pero penaliza gravemente a la empresa por incumplimiento en tiempos de entrega… Seguramente no volverá a contratar a este proveedor por no ser confiable en los pactos acordados.

Mientras tanto… Producción decide empezar a producir continuamente de tal modo que tenga stock de inventario para futuras ocasiones.
¿Te suena familiar?

Es clarísimo que no existe alineación entre las áreas para cumplir con un objetivo común: vender a tiempo y en forma para satisfacer la demanda y, entonces sí, hacer crecer al negocio.

Lo que también es claro es que ni Ventas ni Producción cuentan con información confiable en su “sistema” que les permita tomar decisiones acertadas y poder colaborar. Tener exceso de inventario es costosísimo, pero es incluso más caro no poder cumplir con los pedidos de venta pues eso resulta luego en demasiadas malas referencias y altos costos de oportunidad.

El punto óptimo es tener producto disponible sólo cuando sea necesario y, para lograrlo, necesitamos de buenos pronósticos de ventas para calcular la demanda. Pero esto no podemos hacerlo si no contamos con la información de producción, ventas e inventarios al día y en tiempo real, si no mejoramos sustancialmente los procesos de operación y de negocio y si no lo soportamos con un EOS (Enterprise Operating System) que maneje la operación de la empresa de forma integral y sin la necesidad de estar físicamente en la planta u oficina.

Por medio de un EOS no solamente puedes saber qué producto tienes en existencia y qué producto ya está asignado a un determinado cliente; también podrás conocer cuándo estará listo tu nuevo producto – incluso aún si no se ha fabricado o comprado– para ofrecerse en una venta futura.

Convierte a tu empresa en una organización de Alto Desempeño. Sé capaz de identificar números de lote y números de serie que tienes realmente disponibles para la venta, todo en línea y en tiempo real. Deja de lado prácticas de antaño como la sincronización de tablas o cargas “batch” para actualizar datos, mejorando así el servicio a tus clientes e incrementando tus ventas.

Un ERP es cosa del pasado, el EOS es el presente.


* El Comité Editorial DynaWare está conformado por un grupo multidiciplinario de expertos en los Procesos de Negocio y Operación de las empresas.







lunes, 13 de junio de 2011

Los ERPs son Cosa del Pasado

por el Comité Editorial DynaWare


Estás jugando golf con tus amigos empresarios y uno de ellos comenta… “Voy a implementar un ERP, ya vi muchas opciones. Todo el mundo lo tiene y por eso estoy convencido de que es lo que necesito. Ya calculé el tiempo en el que se alargará el proyecto y los costos de lo que esto implica. Creo que vale la pena hacer el esfuerzo aunque gaste muchísimo dinero.”

¿Te suena familiar? ¿Crees sensato para su negocio el aceptar una situación que, más que bien, le hará un mal definitivo sólo porque “todo el mundo lo tiene”? Siendo tu amigo, me imagino que querrás ayudarlo…

Pero, si no sabes qué respuesta darle a su planteamiento, te tenemos una buena noticia. Tú amigo no necesita un ERP, eso es cosa del pasado.

Los ERPs funcionaron en su momento, eran aplicaciones que se masificaron entre los negocios pero que sólo se limitaban a mantener la información empresarial dentro de un sistema tecnológico (software) sin tomar en cuenta los procesos de negocio y operación que existen en todas las organizaciones. La empresas los compran pensando que les resolverán su problemática de orden y control así como manejo de información y obtención de datos oportunos para la correcta toma de decisiones; sin embargo, después de largos periodos de terror para su implementación, se dan cuenta de que ni les quedó bien, ni se adaptó a sus necesidades, ni se resolvieron correctamente los problemas desde la raíz, ni les brinda información en el momento oportuno en el que lo necesitan.


He aquí algunos típicos ejemplos:



1.El contador se la pasa todo el día capturando y creando pólizas y pólizas contables y jamás logra terminar, sus cierres contables duran días y días, y a finales de cada mes, parece campamento de salvación con todo el departamento de contabilidad trasnochando haciendo los ajustes necesarios para que “cuadre en el sistema”. Además, su jefe necesita los Estados Financieros a principios de cada mes, y se los dan hasta el 16; por lo que sus decisiones van desfasadas por lo menos, medio mes.




2.El Director General de una empresa se encuentra en el periodo de ventas más crítico del año y de repente “PAS”, le truena el sistema, se pasma y todo el mundo se para, nadie puede hacer nada, no existe operación… No puede facturar, sus inventarios no cuadran y tiene a un mundo de clientes insatisfechos por el pésimo servicio brindado.


3.Por fin, después de dos años de no tener vacaciones, el Director de Operaciones decide irse con su familia obviamente esperando que “todo saldrá bien en la empresa. No dependen de él para continuar con la operación, al fin y al cabo son sólo 5 días… ¿qué podría pasar?” Sin embargo, sucede lo que ya se temía…. Entra una llamada al celular, que por supuesto debe contestar, y está su jefe como pantera porque se fue de vacaciones sabiendo que llegaría el lote de materia prima desde China y sólo él sabe si viene con las especificaciones que se solicitaron. Trata de explicarle por teléfono en lo que la empresa debe de poner atención antes de aceptarlo y no logra mucho… al final sólo escucha: “¡espero que tomes el siguiente avión de regreso para verte aquí mañana a primera hora!” No le queda de otra, podría perder la chamba; así que se tuvo que despedir de su familia para tomar el siguiente vuelo y llegar a resolver el gran problema.

Lo que los empresarios no saben es que, para que su necesidad se vea realmente satisfecha, es indispensable contar con la metodología de implementación que, alineada con la mejor tecnología, les permita mejorar sustancialmente tus procesos de operación y negocio y, por ende, toda su operación (incluyendo a su gente). Además, deben asegurarse que la forma en la que están diseñadas este tipo de tecnologías, garantice en todo momento que la operación refleja lo que pasa verdaderamente en el momento exacto.



Te lo aseguro, un ERP no es lo que tu amigo requiere. Todas, y muchas más situaciones como éstas, no sucederán si cuenta con un EOS (Enterprise Operating System) que te permitirá operar de manera lógica y con sentido común…



¡Dile que no se complique! Mejorar es muy sencillo.









* El Comité Editorial DynaWare está conformado por un grupo multidiciplinario de expertos en los Procesos de Negocio y Operación de las empresas.